sábado, 25 de octubre de 2014

Quisiera pedir una tregua, pero mis ganas de besarte son demasiado fuertes. 
Tirarte de o a la cama. 
Y es que contigo dentro es todo tan bonito, que fuera es libertad pero frío. 
Ansiada libertad y puto cuello con mi marca que cómo abandonarla. 
Muchas ganas de decirte que no más pero sonríes y me matas por dentro. 
Café como sustituto tuyo en las mañanas, pero qué bonito sería amanecer contigo. 
Y mi cabeza sigue diciendo que ya basta, así que por favor, no me mires. 
Y la misma cama pero sin ti es tan grande que duele. 
Más espacio, más frío, más ganas, más café. 
Y ojalá dejases de ir y venir; todo sería más fácil. 
Estás sobre mi cuerpo o en mis dudas, y no quiero seguir así, ya no. 
Dejarte ir es demasiado difícil cuando nuestros cuerpos encajan tan bien. 
Y voy a acabar rota, pero no sé, en compañía, supongo.